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Suplantación de identidad en Redes Sociales

Suplantación de identidad en Redes Sociales: el mayor peligro del siglo XXI

Con los avances tecnológicos cambian los entornos en los que nos movemos, como también los peligros que nos acechan.

Con los avances tecnológicos cambian los entornos en los que nos movemos, como también los peligros que nos acechan.

Vivimos en la era de la información. Internet, los teléfonos móviles y los dispositivos smart han hecho que, día a día, nos movamos en una maraña de aplicaciones, datos y servicios que era impensable hace tan solo una década.

También han hecho que vivamos una época en la que la información personal se ha convertido en un activo de lo más valioso. A diario, vemos incontables casos de personas que ven cómo han robado sus datos, cómo han entrado a sus correos o a sus perfiles en redes sociales.

Suplantación de identidad en Redes Sociales, peligro omnipresente

A veces son problemas anecdóticos, algo que se puede solucionar con un cambio de contraseña o de cuenta. Sin embargo, hay ocasiones en las que el peligro es mayor, cuando entran en juego datos bancarios, direcciones físicas y demás elementos altamente privados. En estas circunstancias, la suplantación de identidad es un riesgo que no se puede correr.

No en vano, es algo que ya se considera delito. El mero hecho de llevar a cabo una suplantación de identidad en redes sociales se puede considerar delito de usurpación de identidad, y las penas pueden ir desde 1 a 3 meses de cárcel hasta 3 años en caso de estafas. Si el objetivo de la suplantación era atentar contra el honor de la persona, puede haber penas de hasta 4 años de prisión.

A pesar de esto, el riesgo en internet es cada vez más alto, y hace falta tomar medidas para evitar que a cualquiera le roben su identidad en la red. Empresas como Alice Biometrics están ofreciendo soluciones para acabar con esta amenaza, con servicios de verificación de identidad que imposibilitan que terceros con malas intenciones se pueden hacer pasar por ti.

Soluciones, sin duda, efectivas y que conviene tener muy presente. No obstante, también es de vital importancia saber hacer un uso responsable de los servicios, aplicaciones y aparatos que tenemos a nuestro alcance.

Sentido común, la principal barrera frente a la suplantación de identidad

No es necesario hablar de antivirus ni firewalls. Si bien es cierto que hay ataques de suplantación de identidad que son prácticamente insalvables, salvo que se cuente con soluciones como la antes indicada, también es cierto que hay muchos casos que se podrían evitar usando la red con cuidado.

Gestos tan sencillos como borrar correos de remitentes desconocidos o extraños, evitar la apertura de cualquier enlace procedente de alguien a quien no conoces, incluso los enlaces que se envían en SMS desde números desconocidos.

Cortar por lo sano en estas ocasiones es la mejor forma de evitar estos robos de identidad. Aun así, no es la única medida a tener en cuenta. Proteger los inicios de sesión en plataformas digitales y apps, como las de redes sociales, con doble verificación, contraseñas seguras y diferentes, es esencial.

Tenemos más facilidades que nunca, pero esto a su vez es una hoja de doble filo que nos expone a más peligros que nunca. Por suerte, pequeños gestos pueden convertirse en grandes protecciones.

Un buen sistema de bloqueo del teléfono, contraseñas complicadas, herramientas de terceros… Sí, hay más peligros que nunca; pero también hay más medios para combatirlos.