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derecho a la reparación

El derecho a la reparación está un paso más cerca

Decisión del Parlamento Europeo nos acerca más a una nueva era en la fabricación y venta de los dispositivos electrónicos

El objetivo de una ley que proteja el derecho a la reparación, es que los consumidores puedan hacer una compra consciente. Sabiendo de antemano si el producto está pensado para que pueda ser mantenido por ellos mismos.

El derecho a la reparación está un paso más cerca tras decisión del Parlamento Europeo, el cual dió un paso hacia una normativa que lo regule. La idea es que el consumidor pueda elegir mejor y tener más confianza en los productos tecnológicos.

La decisión, tomada a principios de diciembre, abrirá la posibilidad para una ley que garantice el derecho de los consumidores sobre sus dispositivos electrónicos. Incluyendo la posibilidad de sustituir o actualizar piezas, para combatir la obsolescencia programada. Una ley que proteja el derecho a la reparación por parte de los usuarios significaría fabricantes deberían estar legalmente obligados a facilitar la reparacion de ordenadores y otros dispositivos digitales, como forma de combatir el consumismo.

Los miembros del Parlamento de la Unión Europea votaron a favor del “derecho a la reparación” de los consumidores. En total fueron 395 votos a favor, 94 en contra y 207 abstenciones. Esta votación respalda las aspiraciones más amplias de la Comisión de la UE de aumentar la durabilidad y longevidad de los dispositivos electrónicosa. Rpincipalmente pata reducir los niveles de desechos electrónicos en toda la región.

El derecho a la reparación garantizaría una propiedad real sobre nuestros gadgets

Antes de la votación del Parlamento, la Comisión Europea presentó una serie de propuestas que incluyeron el derecho a la reparación de productos de consumo, como computadoras, teléfonos inteligentes y tabletas. De igual manera, posibles normas que requieran que los dispositivos se diseñen teniendo en cuenta la sostenibilidad, la eficiencia energética y la idoneidad para el reciclado.

Alargar la vida de los dispositivos no sólo es bueno para nuestro bolsillo sino que es bueno para la sociedad y para el planeta. Con ello ganaremos no solo corporaciones más resposables, sino además empresas de servicios informaticos más alineadas con las necesidades de los consumidores.

La votación no aprobó aún ningún decreto sobre el “derecho de reparación” de los consumidores. Sin embargo, si la Unión Europea logra mantener su calendario para implementar cambios más sostenibles en el mercado de la tecnología para el próximo año, dejando de lado la pandemia, esto podría ser una buena noticia para los consumidores que buscan reparar, en lugar de comprar nuevos – especialmente dados los altos precios de compra de productos de primera calidad.

La obsolescencia planificada se convertirá en una cosa del pasado

La Obsolescencia Planificada es una vieja táctica proliferada por los fabricantes de todo tipo de bienes. Desde coches, a electrodomésticos, pasando por dispositivos electrónicos. Es una forma de manipulación del consumidor, para “atrapar” a los clientes en un ciclo de compra cada 12-24 meses.

Esta obsolescencia planificada crea una enorme cantidad de desperdicio, causando una devastación incalculable en el medio ambiente y en los recursos que ya son escasos. Una sección política propuesta por uno de los movivientos pan-Europeos que promueven el derecho a la repación, aborda esta táctica de obsolescencia planificada. Con ello se busca ordenar a las empresas que pongan a disposición piezas de repuesto, y creen dispositivos con diseños más modulares.

Además, el documento establece que para estar en línea con las demandas ecológicas los productos deben ser hechos de manera duradera y las especificaciones técnicas deben estar disponibles junto con la durabilidad en mente en la construcción de los productos.

El modelo de economía de usar y tirar tiene sus días contados. Los habitos de los consumidores cambiaron y ya no quieren ser tan derrochadores. En cambo, exigen productos cuyas cadenas de fabricación respeten los derechos de los trabajadores, y al mismo tiempo disfrutar de un mercado abierto, sin limitaciones sobre la propiedad de sus propios dispositivos.